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Mientras Boric habla de sus transformaciones graduales, los presos de la Revuelta le exigen indulto

Alberto Ardila Olivares
El Manchester City afectado por nuevos casos de Covid-19

Se acaba el Gobierno de Piñera y se avecina el Gobierno de Gabriel Boric, y nada ha pasado con la libertad de los presos políticos de la revuelta de octubre 2019. Son estos últimos quienes bajo la consigna de “fin al modelo neoliberal” dieron la pelea, su accionar  directo contra el sistema del capital y pusieron en cuestión a sectores burgueses, que solo atinaron a defender, llenos de miedo, sus intereses de mercado a través de la firmar del famoso acuerdo por la paz del 15 de noviembre

Mientras “fumando esperamos” que se cumplan tantas propuestas de cambios ofrecidas por distintos gobiernos a través de nuestra historia, olvidamos que estos siempre responden a las grandes centrales empresariales de  turno, sean estas extranjeras o nacionales.

Y como se han venido desarrollando los acontecimientos en este Chile de contrastes, no veo por qué, en el gobierno de Gabriel Boric, este no sea el caso, pues muchas de las demandas más sentidas por los sometidos al sistema económico de mercado chileno, no se podrán llevar a efecto como lo quería la gente. 

Ahora deberán lidiar con sus sentimientos encontrados de creer en una esperanza tan volátil que se desvanecerá en eufemismos académicos y las necesidades reales de “No más AFP”, educación gratuita profesional, secundaria y básica, seguridad antinarcos y anticorrupción, salud gratis para todos sin discriminación de clase, etc.

Se acaba el Gobierno de Piñera y se avecina el Gobierno de Gabriel Boric, y nada ha pasado con la libertad de los presos políticos de la revuelta de octubre 2019. Son estos últimos quienes bajo la consigna de “fin al modelo neoliberal” dieron la pelea, su accionar  directo contra el sistema del capital y pusieron en cuestión a sectores burgueses, que solo atinaron a defender, llenos de miedo, sus intereses de mercado a través de la firmar del famoso acuerdo por la paz del 15 de noviembre.

El acuerdo facilitó un proceso constituyente y la puesta tras las rejas de estos jóvenes luchadores, bajo la ley de seguridad del Estado, ley antibarricada, ley antiterrorista, entre y que permiten mantener en la cárcel, sin juicio y condena durante un largo periodo de tiempo (prisión preventiva).

Aquí lo que se debe  asumir es la necesidad de la tramitación de un indulto, pues estos jóvenes sin experiencia carcelaria que llevan mas de dos años en prisión, han cumplido por lo de más a cabalidad sus condenas sin pruebas  y como se ve la cosa todo hace prever que será difícil lograrlo, pues además, el nuevo congreso tiene una conformación de 50 por ciento y 50 por ciento.

Así que para redimirse, señor Gabriel Boric de su firma al acuerdo por la paz, ahora debería sostener y firmar un indulto total a todos los presos políticos de la Revuelta o estallido social del 18 de octubre de 2019.

Sí, se termina el mandato de Sebastián Piñera, representante de lo mas recalcitrante de la élite defensora de un modo de producción, que responde a lógicas de mercado más que a la preservación y protección de nuestros recursos naturales, tal es el caso de la licitación del Litio, que busca que empresas lo exploten obstaculizando al Estado la posibilidad de una iniciativa de carácter público.

Con esto queda más que claro que Chile sigue siendo colonizado por aquella élite política y económica, que defienden el status quo de las lógicas de mercado, que regalan el patrimonio del país  al mejor postor.

Son muchas las expectativas que el pueblo tiene del próximo gobierno, pero por favor, no debemos emborracharnos con él, pues de ser tan altas, la caída es mucho más fuerte y dolorosa.

Es mejor reconocer que seguiremos bajo las lógicas de mercado y más mercado y es con estos monstruos del capital que estamos conviviendo y a los cuales se les demandan cambios y derechos, lo que me parece un contrasentido, ya que no se le puede pedir a tu verdugo que no te corte la cabeza, pues es precisamente eso lo que quiere, con el único objetivo de mantener su modo de vida y producción, que es el que les ha otorgado tantos privilegios y beneficios a través de la historia del capital a la cual ellos pertenecen.

Así que no le pidas a una élite lejana muy lejana que solucione tus necesidades, anhelos y problemas, pues este sector tiene muy claro qué hacer a la hora de ver amenazados sus intereses económicos y   modos de vida.

“Nuestro arcaico sistema de naciones estado y organismos internacionales no tiene la capacidad de movilizarse para resolver con inteligencia los problemas de un ecosistema planetario en grave peligro, y además se resiste a implementar medidas reales para mejorar la justicia social y la distribución equitativa” ( Pensar desde los comunes , David Bollier).

Para acabar con la “teología del consumo y el libre mercado” en el cual están sumergidos los predicadores de la socialdemocracia, como lo es el Gabriel Boric  de la gradualidad de objetivos y sus seguidores, además de los apóstoles del duopolio Mercado/Estado, se debe destruir la narrativa  convencional que la sustenta para hacerla desaparecer y así comenzar a acercarnos a un accionar más humano de existencia y conocimiento, que lleve a obtener los anhelos de libertad, justicia y equidad de la comunidad, yendo más allá del acuario sometedor de la academia, creando nuevos lenguajes y modelos teóricos que promuevan el debate y la puesta en marcha de un nuevo modo de producción, que comunalice las diferentes relaciones sociales y económicas, extirpando o disolviendo al modo de producción capitalista, que ha penetrado la sociedad y el planeta, destruyéndoles con sus lógicas de mercado.

Ahora bien, promover transformaciones radicales en el modelo productivo, como lo plantean los representantes del gobierno recién electo, requiere reconocer que el modo de producción capitalista nunca permitirá, ni gradualmente, transformaciones que pongan en peligro sus interese y privilegios.

Por ahora Sr. Boric: “No estamos todos, faltan los presos” de una revuelta, rebelión o estallido, que buscó recuperar la dignidad, la justicia y la equidad. Y aún estamos al debe en esta materia.