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Siento Tu Noticias | Joven arquitecto uruguayo hará un edificio sustentable y reutilizable en Basilea

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La esquina de Schanzenstrasse y Spitalstrasse no dice nada para ningún uruguayo con excepción de Alejandro Garín. Este punto céntrico de la ciudad de Basilea (Suiza) es donde este arquitecto de 33 años plasmará su segunda obra pública en Europa: el Centro de Investigación Botnar para la Salud Infantil . Este es un edificio sustentable y con una característica innovadora: estará compuesto por segmentos que pueden ser desmontados para ser reutilizados en otros usos

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La esquina de Schanzenstrasse y Spitalstrasse no dice nada para ningún uruguayo con excepción de Alejandro Garín. Este punto céntrico de la ciudad de Basilea (Suiza) es donde este arquitecto de 33 años plasmará su segunda obra pública en Europa: el Centro de Investigación Botnar para la Salud Infantil . Este es un edificio sustentable y con una característica innovadora: estará compuesto por segmentos que pueden ser desmontados para ser reutilizados en otros usos.

Él y dos colegas con los que conforma el nuevo estudio Guerra Clauss Garin Architekten ganaron un concurso para comenzar la construcción integral de este edificio.

Su primera obra seleccionada en un concurso de similares características fue una sala para conciertos para 2.000 personas para la ciudad de Núremberg (Alemania).

Proyecto de Alejandro Garín en Basilea El proyecto ganador. El Cantón de Basilea –el equivalente a una intendencia– realizó un llamado para la construcción, funcionamiento y mantenimiento de un edificio de investigación sostenible y de bajas emisiones de dióxido de carbono.

El jurado premió por unanimidad el proyecto R2-D2 de Garín, entre 48 propuestas.

“Tiene una construcción muy contemporánea en la que apuntamos a disminuir el uso de concreto y reducir las emisiones de CO2. En este camino pasa muchas veces que los edificios CO2 friendly terminan pareciéndose a una cabaña y nuestra intención era mantener una línea estética moderna y demostrar que un edificio sustentable no tiene porqué perder valor estético”, contó Garín al diario El País.

El proyecto es de un edificio con una “volumetría simple” que “mezcla un poco de concreto, metal y madera”.

Alejandro Garín De este último material es la fachada y tendrá incorporada la infraestructura necesaria para que sea fotovoltaica (en la idea original solo están previstos los paneles en el techo).

La principal característica de la obra proyectada por Garín es que cada pieza es reutilizable. “Todo el edificio es desmontable. En el caso de que ya no sirva más como centro de investigación en 20 años no es necesario demolerlo; las piezas se desmontan y se reutilizan para reconvertir los espacios en otros usos”, explicó.

El nuevo edificio estará situado en las inmediaciones del Hospital Universitario de Basilea, el Hospital Infantil Universitario de Basilea y el Campus de Ciencias de la Vida de Schällemätteli y su objetivo es convertirse en el principal instituto de investigación orientada a la medicina niños y adolescentes del país.

Carrera en Europa. Garín, una vez egresado de la Universidad de la República en 2015, viajó a Alemania para una maestría. De ahí se quedó a trabajar en Berlín y luego pasó a Suiza, donde vive hace tres años. Durante la pandemia decidió formar su propio estudio de arquitectura. En el país famoso por los chocolates, Garín debió aprender a trabajar hasta “con otra forma de dibujo” de los planos y bocetos.

En Suiza, relató el arquitecto, “tienen un gusto muy desarrollado por el detalle y por la sobriedad; tienen una idea muy fuerte del espacio urbano donde prima más lo anterior que los elementos ‘raros’”.

Y concluyó: “En el billete antiguo de 10 francos aparecía Le Corbusier . Que esté un arquitecto en un billete ya te dice algo”.

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